sábado, 2 de marzo de 2013

La vida es un caracol...

El, el me preguntó que cual era de mi agrado, le comenté que me gustaba el turquesa (siendo honesta lo expresé efusivamente), a lo que respondió que una turquesa solo podía ser de otra turquesa. Fue atento y debo reconocer que solo me acerqué por su aspecto, porque ese aspecto tan particular me recordaba a alguien. Ya estando mas cerca, me llamó la atención uno de sus tatuajes, no por el diseño sino por la ubicación de este y fue así como partió una agradable conversación en relación a sus pensamientos, ideologías y creencias, la cual se vio interrumpida por un impertinente que lanzo el comentario de que me gustaban los hombres de su estilo (el cual no mencionaré), posterior a eso llegamos al tema de que "alguna" vez mantuve "algo" con "alguien" como el, respondí cualquier pregunta respecto al tema del "alguna-algo-alguien" con evasivas y al ver mi negativa el me dijo: nosotros somos buenos,  somos muy buenos, somos los mejores... podrías decirme que no es así?, (realmente dediqué un rato a meditar aquello y resulta que es así), solo lancé una sonrisa.  Hablamos, hablamos de libertad, de la razón, de Dios, de magia, de la vida, el tiempo se hizo tan corto, y mas aun cuando encuentras en la vida a una persona de esas con las que hablar es realmente un gusto, tenia que volver a mi lugar, realmente me tenia que marchar, tomó mi mano, enrosco sus dedos en los míos y dijo: ¡la vida es como un caracol, piénsalo!. En ese momento toqué el cielo. Dije adiós y volví a mi realidad, sabiendo que no sé su nombre, ni de dónde es... pero si la vida es como el dice, de seguro nos volveremos a ver. 

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