No se trata de con cuanta pasión quiera alcanzar aquel objetivo,
ni de cuanta energía pierda en el juego,
hoy no existe nada que me una afectivamente a la recompensa,
no hay emoción alguna que me motive a seguir en esta lucha,
solo recuerdos de lo vivido,
atisbos de magnificas sensaciones que alguna vez tuvieron lugar en mi...
Honestamente, es solo obstinación,
y admitirlo es bastante desagradable,
porque estoy reconociendo
que el día que lo logré, ya nunca mas lo querré".
No hay comentarios:
Publicar un comentario